Al adquirir una pieza de madera, sea cual sea el tipo de madera, debemos tener en cuenta algunos cuidados básicos. Por ejemplo, no debemos exponerla al calor intenso, ni limpiarla con alcohol si está barnizada, ni usar productos químicos cáusticos, ya que pueden dañar la madera.
Para conservarla, de vez en cuando podemos aplicar aceites como aceite puro de linaza, tung, ricino u oliva, para ayudar a hidratar la madera. También podemos usar una mezcla de cera de abeja con aceite puro de linaza.
Otra forma de cuidado es aplicar goma laca cada seis u ocho meses. La goma laca, preparada a partir de resina en escamas, ayuda mucho a conservar la pieza y también a recuperar su brillo. Una buena proporción es 7:1 — alcohol 100% y resina en escamas.
Suelo preparar mi propia mezcla para conservar y dar acabado a las piezas que hago: 1/3 de cera de abeja, 1/3 de aceite puro de linaza y 1/3 de la solución de resina, es decir, la goma laca descrita anteriormente. Primero derrito la cera y después agrego los demás ingredientes, mezclando siempre. Procuro aplicarla en días de poca humedad.
